El concepto de sistema arranca del
problema de las partes y el todo, ya discutido en la antigüedad por Hesíodo
(siglo VIII a.C.) y Platón (siglo IV a.C.) Sin embargo, el estudio de los
sistemas como tales no preocupa hasta la segunda guerra mundial, cuando se pone
de relieve el interés del trabajo interdisciplinar y la existencia de analogías
(isomorfismos) en el funcionamiento de sistemas biológicos y automáticos. Este
estudio tomaría carta de naturaleza cuando, en los años cincuenta, L. von
Bertalanffy propone su Teoría General de Sistemas.
La aparición del enfoque de sistemas
tiene su origen en la incapacidad manifiesta de la ciencia para tratar
problemas complejos. El método científico, basado en reduccionismo,
repetitividad y refutación, fracasa ante fenómenos muy complejos por varios
motivos:
El número de variables interactuantes
es mayor del que el científico puede controlar, por lo que no es posible
realizar verdaderos experimentos.
La posibilidad de que factores
desconocidos influyan en las observaciones es mucho mayor.
Como consecuencia, los modelos
cuantitativos son muy vulnerables.
El problema de la complejidad es
especialmente patente en las ciencias sociales, que deben tratar con un gran
número de factores humanos, económicos, tecnológicos y naturales fuertemente
interconectados. En este caso la dificultad se multiplica por la imposibilidad
de llevar a cabo experimentos y por la propia intervención del hombre como
sujeto y como objeto (racional y libre) de la investigación.
La mayor parte de los problemas con
los que tratan las ciencias sociales son de gestión: organización,
planificación, control, resolución de problemas, toma de decisiones,... En
nuestros días estos problemas aparecen por todas partes: en la administración,
la industria, la economía, la defensa, la sanidad, etc.
Así, el enfoque de sistemas aparece
para abordar el problema de la complejidad a través de una forma de pensamiento
basada en la totalidad y sus propiedades que complementa el reduccionismo
científico.
Véase una excelente presentación de
las ideas de sistemas en "Systems Thinking, Systems Practice" (P.
Checkland, Wiley, 1999).
Lord Rutherford pronunció la frase que
refleja más claramente el éxito del método científico reduccionista durante el
primer tercio de este siglo: "Hay Física y hay coleccionismo de
sellos". El objetivo último era explicar cualquier fenómeno natural en
términos de la Física.
Fueron los biólogos quienes se vieron
en primer lugar en la necesidad de pensar en términos de totalidades. El
estudio de los seres vivos exigía considerar a éstos como una jerarquía
organizada en niveles, cada uno más complejo que el anterior. En cada uno de
estos niveles aparecen propiedades emergentes que no se pueden explicar a
partir de los componentes del nivel inferior, sencillamente porque se derivan
de la interacción, y no de los componentes individuales.
En los años cuarenta comienza un vivo
interés por los estudios interdisciplinares con el fin de explorar la tierra de
nadie existente entre las ciencias establecidas. Estos estudios ponen de
manifiesto la existencia de analogías (más bien isomorfismos) en la estructura
y comportamiento de sistemas de naturaleza muy distinta (sistemas biológicos,
mecánicos, eléctricos, etc.) Así es como Wiener y Bigelow descubren la
ubicuidad de los procesos de realimentación, en los que informaciones sobre el
funcionamiento de un sistema se transmiten a etapas anteriores formando un
bucle cerrado que permite evaluar el efecto de las posibles acciones de control
y adaptar o corregir el comportamiento del sistema. Estas ideas constituyen el
origen de la Cibernética ,
cuyo objeto es el estudio de los fenómenos de comunicación y control, tanto en
seres vivos como en máquinas.
Un concepto previo al de comunicación
es el de información. Los trabajos en este campo de Wiener y especialmente de
Shannon llevaron a establecer una teoría estadística de la información.
En esta misma década, von Bertalanffy
proponía los fundamentos de una Teoría de Sistemas Generales y en 1954 se crea la Sociedad para la Investigación de
Sistemas Generales. El programa de la sociedad era el siguiente:
Investigar el isomorfismo de
conceptos, leyes y modelos en varios campos, y promover transferencias útiles
de un campo a otro.
Favorecer el desarrollo de modelos
teóricos adecuados en aquellos campos donde faltaran.
Reducir en lo posible la duplicación
de esfuerzo teórico en campos distintos.
Promover la unidad de la ciencia,
mejorando la comunicación entre los especialistas.
El objetivo último de von Bertalanffy,
el desarrollo y difusión de una única meta-teoría de sistemas formalizada
matemáticamente, no ha llegado a cumplirse. En su lugar, de lo que podemos
hablar es de un enfoque de sistemas o un pensamiento sistémico que se basa en
la utilización del concepto de sistema como un todo irreducible.
http://jonthanperez.blogspot.com/
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