La teoría general de los sistemas
afirma que las propiedades de los sistemas no pueden describirse
significativamente en términos de sus elementos separados, esto ocurre cuando
se estudian globalmente involucrando todas las interdependencias de sus
elementos o sus partes.
Esta teoría se fundamenta en tres
premisas básicas:
Los sistemas existen dentro de
sistemas, esto quiere decir que las moléculas existen dentro de las células,
las células dentro de los tejidos, los tejidos dentro de los órganos los
órganos dentro de los organismos y así sucesivamente.
Los sistemas son abiertos: esta
premisa es consecuencia de la anterior. Cada sistema que se examine excepto el
mayor o el menor, reciben y descargan información en otros sistemas que son
contiguos, esto significa que están caracterizado por un proceso de intercambio
infinito con el ambiente, que está constituido por los otros sistemas.
Las funciones de un sistema dependen
de su estructura: para todos los sistemas biológicos y mecánicos esta es una
afirmación intuitiva.
El concepto sistemas paso a dominar
las ciencias y en especial la administración. El enfoque sistémico es muy
común, este considera que la organización es una estructura autónoma con
capacidad de reproducirse, capaz de propiciar una visión de un sistema de
sistemas de la organización como totalidad.
El objetivo del enfoque sistémico es
representar cada organización de manera comprensiva y objetiva. Es evidente que
las teorías tradicionales de la administración se han inclinado a ver a las
organizaciones como un sistema cerrado, esto ha llevado a no considerar los
diferentes ambientes organizacionales y la naturaleza de la dependencia
organizacional respecto del ambiente, además de una excesiva concentración en
los principios de funcionamiento organizacional interno y a la consiguiente
falla en el desarrollo y la comprensión de los procesos de retroalimentación
(feedback), que son esenciales para las empresas en supervivencia.
Anteriormente solo se tenía un micro enfoque de la organización, ya que se
tenían pocas variables de la situación actual y no se tenía una relación
verdadera de la pertinencia de esas variables con algunas que no
consideráramos.
La teoría de sistemas penetró a la
teoría administrativa por dos razones básicas. Por una parte, la necesidad de
sintetizar e integrar las teorías administrativas al aplicar las ciencias del
comportamiento al estudio de la organización. Por otra parte, la cibernética y
la teoría informática, las cuales trajeron inmensas posibilidades de desarrollo
y operación de las ideas que convergían hacia una teoría de sistemas aplicada a
la administración o a organizaciones vistas bajo una visión sistémica.
El holismo es la tesis que argumenta
que algunas totalidades son mayores que la suma de sus partes. Este enfoque
sostiene que las organizaciones y el medio ambiente funcionan como un todo
integrado, además destaca que los componentes individuales de un sistema al ser
reunidos para constituir una unidad funcional mayor, desarrollan cualidades que
no tienen sus componentes aislados.
El enfoque gestáltico cuyo principio
básico es la idea según la cual las leyes estructurales del todo determinan las
partes y no a la inversa, considera que según la percepción y la cognición los
seres humanos conocen y aprenden del mundo.
El concepto de sistema no es una
tecnología en sí sino una resultante de ella que permite una visión
comprensiva, holística y gestáltica de un conjunto de elementos complejos y le
da una configuración de totalidad, que permite revelar lo general en lo
particular y muestra las propiedades generales de las organizaciones para
adaptarse y sobrevivir en un ambiente característico.
Una organización es un sistema creado
por el hombre y esta mantiene una interacción dinámica con su ambiente y que
está integrado por diversas partes relacionadas entre sí que trabajan en
armonía con el propósito de alcanzar una serie de objetivos de la organización y
de sus participantes. Podemos definir un sistema abierto como: Un conjunto de
partes en constante interacción en un todo sinérgico u orientado hacia
determinados propósitos y en permanente relación de interdependencia con el
ambiente externo.
Las organizaciones constituyen una
clase o tipo de sistema social, el cual se considera una clase de sistema
abierto, donde estos tienen propiedades particulares y comparten otras
propiedades con todos los sistemas abiertos, donde estos no se mantienen en
reposo sino tienden a la elaboración y a la diferenciación. Los sistemas
sociales se fundamentan en actividades estandarizadas de una cantidad de
individuos, donde estas actividades son complementarias o interdependientes con
respecto a alguna salida o resultado común, son repetitivas, relativamente
duraderas y se hallan relacionadas en el espacio y el tiempo.
Para que se mantenga una actividad
estandarizada se requiere una continua renovación del flujo de la energía que
entra, lo que está garantizado en los sistemas sociales por el retorno de la
energía del producto o resultado. El sistema abierto no se agota porque importa
energía del mundo que lo rodea venciendo la entropía interna.
Como sistemas abiertos las
organizaciones sobreviven cuando son capaces de mantener o importar grandes
cantidades de energía mayores que las que devuelvan al ambiente como producto,
la razón es obvia la entrada de energía en una organización se invierte
directamente y se mira como salida organizacional.
La eficiencia organizacional es la relación
entre las entradas de energía a una organización que salen como producto y las
que salen absorbidas por el sistema, y está relacionada con la necesidad de
supervivencia de la organización. La eficacia organizacional se refiere a la
medida en que se maximizan todas las formas de rendimiento, que está
determinado por una combinación de la eficiencia de la organización como
sistema y sus éxitos en obtener condiciones ventajosas o las entradas de
energía que necesite para este.
La eficiencia pretende incrementos a
través de soluciones técnicas y económicas, mientras que la eficacia busca la
maximización del rendimiento de la organización por medios técnicos y
económicos (Eficiencia), y por medios políticos.
Las principales características de la
moderna teoría de la administración son las siguientes:
Punto de vista Sistémico: la
organización es un sistema constituido por entrada, proceso, salida, retroalimentación
y ambiente.
Enfoque Dinámico: el proceso de
interacción que ocurre dentro de la estructura de una organización.
Multidimensional y de múltiples
niveles: es la visión de la organización desde un punto de vista macro y micro.
Es macro cuando se estudia en su ambiente, es micro cuando se analiza en sus
unidades internas. La teoría sistémica reconoce todos los niveles y la
importancia de sus partes generando un efecto sinérgico.
Multimotivacional: Reconoce que un
acto puede ser motivado por muchos deseos o razones, donde sus participantes
esperan satisfacer los objetivos a través de ellas, y estos no pueden reducirse
a un objetivo único como son las utilidades.
Probabilística: Las variables pueden
explicarse en términos hipotéticos y no con certeza.
Multidisciplinaria: Busca conceptos y técnicas
de diversos campos de estudio representando una síntesis integradora de
aspectos relevantes de todos los campos en el desarrollo de una teoría general
de las organizaciones y de la administración.
Descriptiva: Busca describir las
características de la administración y de las organizaciones.
Multicausal: Se asume que un evento
puede ser causado por numerosos factores interrelacionados e interdependientes.
Adaptación: Se considera que la
organización es un sistema adaptativo, que debe adaptarse a las exigencias
cambiantes de su entorno, si quiere continuar existiendo. Se perciben como
organizaciones interdependientes y en continuo equilibrio dinámico. Las
consecuencias de este enfoque es el énfasis en los resultados en vez del
énfasis en los procesos o en las actividades, es decir hacer énfasis en la
eficacia y no exclusivamente en la eficiencia.
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